La partida del presbítero EDIER ALBERTO MOSQUERA BECERRA es una perdida profundamente difícil para la comunidad educativa a la que guiaba, el Gimnasio militar Fuerza Aérea colombiana no solo perdió un Presbítero, perdió un guía espiritual, un amigo, un consejero, perdió a esa silueta alta que con pasos gigantes y una sonrisa desde el ingreso al Gimnasio siempre mantenía para una mañana fría o un día soleado, con su guitarra en el hombro y su más grande virtud la humildad siempre sembró ese amor que a muchos les hace falta en el mundo. El respeto en la actualidad ha ido desapareciendo con el uso de tantos influencers, nosotros perdimos a ese que con su guitarra y voz hacía sentir que Dios es un padre de amor, bondad y cariño, cada una de las palabras que tenía para realizar las intervenciones a nuestra comunidad educativa para decirles que él estaba ahí para escucharlos, con una mano en el hombro y unas dulces palabras hacían la diferencia para aquellos que siempre lo necesitaron, el Gimnasio siente profundamente la partida del padre Alberto su perdida marca un antes y un después en nuestras vidas.

Para sus padres, hermanos y demás familia queremos que siempre recuerden que llevaremos al padre Alberto en nuestros corazones y las palabras son marcas de amor para mejorar nuestra vida personal, laboral y espiritual.
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